19.10.07

Héroes y villanos


El hombre que yace en el suelo es Kenji Nagai, un fotógrafo japonés de 50 años que a finales de setiembre murió en las calles de Birmania acribillado por las fuerzas gubernamentales durante una manifestación. Si vemos bien la imagen, sostiene en sus manos una cámara y aún agonizante sigue haciendo fotografías. Su gesto postrero es increible y heroico. Me conmueve muchísimo.

Para tratar saber más de él y de varios periodistas birmanos encarcelados estos días, ingresé a Reporteros sin Fronteras y me encuentro de paso con la historia de Carlos Salgado, un periodísta satírico hondureño que trabajaba para la emisora Radio Cadena Voces y que fue asesinado ayer en Tegucigalpa. Salgado, me imagino, era una especie de Parmenio en su país y sus posiciones críticas hacia el gobierno eran conocidas a través de su programa "Frijol el Terrible". No sé que es peor, si la situación birmana o la de este itsmo centroamericano donde no hacen falta ni siquiera grandes manifestaciones para que mueran los periodistas.

También me entero, por el mismo sitio de Reporteros sin Fronteras, de que en China el acceso a Youtube esta vedado y Google está parcialmente obstruido. Yo entonces me pregunto ¿Qué tiene que ir a hacer Arias a ese país? Nuestro Nobel va a visitarlos cuando justamente estos chinos, que no respetan las libertades ni la dignidad humana, acaban de hacer toda una alaraca porque el congreso gringo tuvo la buena idea de condecorar a un homólogo suyo, verdaderamente al hombre más pacífico del mundo. En esto debo reconocer que Bush, por la razón que sea, se ha portado a la altura... Si no fuera por los más de 100 mil muertos de Irak y por haber metido sus manos en nuestro referendo con el beneplácito libertino de nuestra gran prensa, casi que lo haría mi héroe y hasta le perdonaría todas sus estúpidas fechorías.

4 comentarios:

Lilit dijo...

Como diría mi abuela... "como está el mundo! ¿donde iremos a acabar?

En mexico la profesión del periodista es mas riesgosa que la del practicante de deportes extremos. Cntamos nueve periodistas muertos y algunos desaparecidos en el último año. Valerosos los que se dedican a informar en este país que está que arde, queriendo tapar lo que estalla a vista de todos.
El cuarto poder es el termómetro de la fiebre social, lo mas triste que cuando la temperatura es demasiado alta los periodistas pagan con la vida.
Un besito

Quimera dijo...

Qué triste Matilde, qué triste...

Por eso urge acelerar el acceso a los medios digitales, democratizarlos un máximo , estimular la expresión personal con estos recursos y a la vez contener el poderío de la gran prensa mediante diversos contrapesos... Si todos nos convirtiéramos de algún modo en reporteros de nuestra propia realidad, estos criminales verían lo inútiles que son sus acciones.

Lilit dijo...

Si Eugenio, desde que comencé a familiarizarme con la información que circula por la internet tengo una leve esperanza, pero mira lo que pasó recientemente con Venezuela, un país donde la libertad de prensa ha sido decapitada, los blogs se llenaron de posts y comentarios durante los últimos sucesos del cierre dictatorial de Radio Caracas Televisión por parte del gobierno Venezolano dejando muy en claro que en ese país NO EXISTE LA LIBERTAD DE PRENSA. La voz del Venezolano fue censurada y corrió la noticia por la red. Cada uno lo contó como lo vivió, pasaron los meses y ya nadie recuerda y aquellos espacios que rebozaban información de tremenda falta a la democracia hoy en día postean sobre viajes, amores o maquillaje.
No digo que este mal, para nada, siempre hay que seguir, la vida transcurre inexorablemente. Pero si hacemos como el avestruz o si tenemos problemas de memoria como Dori la amiguita de Nemo !estamos fritos!
Hay que insistir, hay que funcionar como memoria, hay que cuestionar sin claudicar.
Un besito.

Tartaruga dijo...

jue.