24.1.08

Ocurrencias bautismales

Anteayer, mientras me pudría lentamente en la inmovilidad del tránsito vehicular que hizo que durara una hora y veinte minutos para hacer el trayecto entre Guachipelín y Santo Domingo de Heredia (que normalmente recorro en 25 minutos), me puse a oír la radio y sintonicé por azar un programa llamado “De Oro y Grana”, en Radio Monumental. Es uno de esos programas donde los radioescuchas intervienen a través de llamadas telefónicas en directo. El tema en esa ocasión era el nombre para el nuevo estadio nacional, el cual se construirá próximamente gracias a una donación del gobierno de China (si es que nadie se roba o desvía el dinero para otra cosa).

Hubo un cartago que propuso que se llamara “Fello Meza”, por supuestamente ser el mejor futbolista que ha tenido este país, olvidando no solo que el estadio del cartaginés lleva ya ese nombre, sino que el título de mejor jugador se lo disputa el manudo Alejandro Morera. Otra persona propuso el nombre de Silvia Úrsula Poll –lo que sonaría más si en vez de un estadio se construyera una “Olympic Pool”; y una más sugería que se llamara “Estadio Chapuí”, por ser el apelativo del padre aquel que en 1783 donó los terrenos de la Sabana, lugar donde se ubicará el estadio (sobre el glorioso polvo del que ya existe). Este último proponente seguramente quería decir que como las masas enloquecen en los estadios, sería apropiado ese apellido que ya es utilizado para nuestro hospital psiquiátrico, pero esto vendría a triplicar las nomenclaturas porque el nombre completo de la Sabana es “Parque la Sabana Padre Chapuí”.

Un memorioso pedía que se bautizara al estadio como “Estadio Rafael Ángel Pérez”, en honor a aquel gran corredor de fondo, que por cierto una vez me entrenó en mis tiempos atléticos. A mí me hubiera gustado ese nombre por gratitud, pero al parecer a la audiencia le resultó indiferente, seguramente con razón porque en el fondo no es para tanto. Un radioescucha lanzó en vez un inspirado “Estadio Jardín de las Américas” y otro le respondía con un “Estadio la Paz de Centroamérica”. A partir de ahí no hubo más que un paso para que la siguiente propuesta fuera “Estadio Oscar Arias”, por supuestamente ser un gran presidente y premio Nobel que además gestionó el dinero ante los chinos. Esta originalidad fue secundada por otras personas y creo que fue la que cosechó mayor éxito. Pero al entrar en la siempre pantanosa política, no podía faltar quien propusiera que el estadio se llamara “Pepe Figueres” y seguramente por ahí a más de uno se le ocurrió también “Estadio Calderón”… pero no tata sino junior… Y ya para rematar: ¿Qué tal “Estadio Figuerillos”, o “Estadio G.W. Villalobos, o bien “Estadio Padre Minor”? Así, en pleno alarde de ocurrencias, alguien llamó para soltar su genial idea resumen: “Estadio Nacional Chaparritos de Oro”.

Al llegar a ese punto a mí se me evaporó el pudor y entonces decidí lanzar mi ayotada, pero finalmente no pude hacerlo porque se acabó el programa antes de que yo supiera a qué número debía llamar. En todo caso la consigno aquí para que perdure de algún modo en los laberínticos registros de la historia: Yo quería decir en directo para todos los costarricenses que se dejaran de varas, que no era a Arias a quien le debíamos el estadio, sino al subpagado y subyugado pueblo chino y que por eso le deberíamos poner, mínimo, “Estadio del pueblo Mao Zedong” o bien “Estadio Confuso”… digo… Confusio.

9 comentarios:

silvia piranesi dijo...

jajaja! duraste mucho más bien escuchando el programa! yo desde la tercera o cuarta sugerencia hubiera cambiado antes de que se me regara la bilis. estadio oscar arias, qué horror.

Quimera dijo...

Bueno, es que me estaba divirtiendo mucho con las ocurrencias.

Julia Ardón dijo...

esa cosa de China se las trae. Cuánto patetismo esa actitud de estar con quien da plata, qué vergüenza que da.

Lau Fu dijo...

Ja, ja. Me reí mucho con tu post. Yo también habría intentado llamar para proponer algún nombre. No sé, quizás ¿Estadio Flor de Loto en el Lago de la Sabana?

Quimera dijo...

Sí, todo eso de acercarse a China, así de pronto, solo porque surge económicamente cuando antes siempre se le hacía la cruz por comunista, es sumamente patético. Me parece que debajo de todo ello hay intereses bastante oscuros.

Las flores de loto nacen en el inmundo y maloliente barro de los pantanos. Sería muy significativo ese nombre.

TicoExpat dijo...

Yo lo que quiero es que empiecen a construir el Estadio y que vean como se hacen las cosas, sin miramientos ni perdida de tiempo. No quieren ver a un chino enojado. Esta gente es de armas tomar y no se van a andar por las ramas. A los taiwaneses si se los bailaron, ahora van a ver lo que es bueno.

Estadio Oscar Arias!? Que horror!

La verdad, esta dificil ver a quien honrar. Estadio Amistad de China?!

Mmm, flor de loto. Ahora en invierno se hacen las semillas con dulce, muy bueno.

Y hablando de invierno, recen para que cambie el clima y los millones de chinos varados a medio camino puedan llegar hasta sus familias este Agno Nuevo. Para muchos, es la unica vacacion del agno.

phiblógsopho dijo...

Debería llamarse:

ESTADIO NACIONAL DE CHINA

Digo, por lo de la compra de bonos del estado costarricense. Ahí está lo "oscuro" de los intereses que dice Eugenio...

Tartaruga dijo...

Buenisimo!!

Gabriela Sax dijo...

demasiado bueno tu post!... Pero, me quedo con "chaparritos de oro"
jejeje