3.4.08

Velando por el Tíbet

San José, 2008 (esta foto la tomé durante la manifestación)

El pasado lunes, a partir de la 7 de la noche, tuvo lugar en San José una manifestación de solidaridad con el pueblo tibetano y en favor del respeto a los derechos humanos en su territorio. La marcha, que fue convocada por la asociación cultural tibetano-costarricense, comenzó frente a canal 7 y pretendía terminar en la nueva embajada de China... curiosamente justo frente a la casa de nuestro presidente Arias. La mayoría de las 100 personas -calculo yo- que nos dimos cita, íbamos con una bufanda blanca y una vela, no para incendiar la choza del embajador y enseguida rendirnos, sino para simbolizar la llama de la solidaridad que sigue viva. Yo salí de mi casa sin bufanda blanca porque no tenía, pero no más llegando al punto de encuentro un buen amigo me regaló la suya en signo de amistad, tal como suelen hacerlo los tibetanos. Su gesto me pareció hermoso y desprendido porque la bufanda había sido bendecida por el Dalai Lama en persona, según me explicó. Además, fue un regalo oportuno, porque a pesar del calor del día, por la noche los alrededores de la Sabana se ponen fríos y ventosos y me sirvió para cubrirme la garganta.

Pasados unos 45 minutos bajamos de forma ordenada y pacífica por el boulevard de Rohrmoser, rumbo a la embajada china, pero no pudimos llegar hasta ella porque la policía había puesto barricadas en todas las vías de acceso. A mí eso me parece una flagrante violación a la libertad de tránsito, pero así son las cosas en este país: una de cal y otra de arena... es decir, por un lado las autoridades cierran la calle para permitir el paso de los manifestantes, pero por otro no se les deja llegar a destino. En otras épocas si se hubiera hecho una marcha a la embajada rusa para exigir respeto a los derechos humanos en ese país, habría habido una gran alharaca de parte de la Nación & Co. si algo similar hubiese ocurrido, pero ahora que nos conseguimos un socio comercial poderoso -que se dice comunista- las cosas son muy distintas: guardamos silencio; dejamos que el socio se instale convenientemente frente a la casa de nuestro presidente, y por último nos felicitamos de matar dos pájaros de un tiro al “proteger” ambas residencias con la misma guardia pretoriana. Pero ¿de qué las protegemos? me pregunto yo, si marcha más pacífica no es posible concebir.

Ante la provocación lo que hicimos fue sentarnos en la calle a la luz de nuestras candelas y nos pusimos a cantar un mantra que flotaba en el silencio de la noche con fuerza mística. De los robles del boulevard caían sobre nuestras cabezas flores rosadas en signo de respuesta. Claro, antes hubo algunas protestas verbales, pero fueron respetuosas. El único tímido insulto que oí de boca de un joven algo molesto con las barricadas me encargué yo mismo de moderarlo.

Después de un tiempo finalmente la gente se fue yendo. Cuando iba para mi carro noté que dos chinos con cara de dinámicos burócratas -sin duda de la embajada- miraban la manifestación de lejos mientras conversaban con unos policías. Seguramente ignoraban que ya nosotros nos habíamos organizado para presentar un recurso de amparo, que si bien no pretendía obtener una acción inmediata, sí busca crear un precedente a nuestro favor. Ojalá la jueces lleguen a darnos la razón. Claro, eso no resolverá nada de lo que ocurre en el Tíbet, pero al menos estamos con su sufrido pueblo.

Hasta donde sé el único medio escrito que dió cuenta de esta marcha es el Tico Times en un artículo en inglés que se puede consultar aquí.

Y a continuación otras fotos que tomé el mismo día.







De última hora:

En el sitio de la asociación tibetana han sido publicadas más fotos mías acompañadas de una pequeña nota que al parecer publicó La Nación. Par ver esa sección a partir de la página de acceso, primero hacer click en el botón "Red internacional de apoyo al Tíbet" a la izquierda de la pantalla y luego -en la página que se abre- hacer click en el botón "Vigilia del 31 de marzo" en alto de la pantalla (lo explico así porque no está activado un link directo).

5 comentarios:

Julia Ardón dijo...

Hermoso.

Anónimo dijo...

Acrítico, diría yo.

El Dalai Lama es una figura cercana de Estados Unidos y ahora es llorado por estrellas de cine de Hollywood. ¿A qué se debe esta manifetación de solidaridad de los ricachones?

Aquí está la clave

FEDE CASTRO

silvia piranesi dijo...

primera fuente de información sobre el Tíbet sos vos. Me da pereza irme a otros lugares..

TicoExpat dijo...

Quitarle a la gente el derecho de participacion politica, limitar su participacion economica, y tratar de robarles la fe asesinando a su futuro lider espiritual... fueron las armas de guerra genocida que los que ahora acusan al mundo de ser racistas contra ellos y atentar contra su unidad emplearon inutilmente. La fe budista continua a pesar de las amenazas, y por mas que inventen cuentos de "kamikases tibetanos", los unicos que se revelan a si mismos como barbaros son los que ya sabemos -vean las noticias y las fotos internacionales, sobre los guardas especiales de la PLA que custodian la llama Olimpica.

"No hay nada oculto que no vaya a ser revelado". Biblico pero apropiado.

Y hablando de papayas voladoras... Opa, no sabia eso, que la embajada de la PRC esta frente a la casa de OAS. La casa del embajador o la oficina consular y demas etceteras? Totalmente irrelevante a esta cuestion, pero no deja de ser muy interesante...

Quimera dijo...

Gracias por sus diversos comentarios. Al de Fede Castro me referiré en un post particular. Solo diré aquí que me apena lo que dice sobre "los ricachones". Tal vez el día que lea al Dalai Lama en profundidad y llegue a su corazón dejará de lado esa forma superficial de juzgar a la gente. Hago votos para que así sea.