22.7.07

Maravillitis

Recientemente se ha detectado la reaparición de una enfermedad de origen incierto cuyas primeras víctimas documentadas fueron los antiguos griegos. En los anales de la historia quedaron concretamente registrados los casos de Heródoto, Filón de Bizancio y Antípatro de Sidón como algunos de los primeros hombres que contrajeron la maravillitis septárea, tal el nombre científico de esta enfermedad. Su reaparición no deja de ser sorprendente ya que a pesar de ser un mal sumamente contagioso, se creía que estaba controlado desde hace al menos dos mil años. Pero en la actualidad ha resurgido con fuerza inédita, causando estragos en las modernas sociedades digitales, lo que hace suponer que de algún modo se ha creado una extraña patología que involucra tanto agentes tecnológicos como humanos. Sus efectos dichosamente no alcanzan niveles mortales ya que se trata de una afección relativamente benigna (aunque no se descarta que en el futuro evolucione hacia formas más nefastas que podrían inducir al homo sapiens a cometer actos criminales).

La etiología de la maravillitis no es aún muy clara, pero su aparición se atribuye usualmente a un virus o bacteria que solo afecta a los seres humanos. Algunos galenos opinan, sin embargo, que la versión moderna de la enfermedad se origina en los miasmas que emanan de ciertos escritos antiguos. En todo caso, sus síntomas son fácilmente detectables porque quienes padecen la dolencia asumen una conducta que los lleva a proponer sistemáticamente un espectro de siete maravillas de algún orden. Más raros son los casos en que los afligidos hablan de ocho o aún nueve maravillas. La cifra siete parece entonces no ser azarosa, aunque el misterio de porqué ella y no otra subsiste y actualmente es objeto de investigaciones financiadas mediante teletones.

Lo que históricamente era una enfermedad de episodios aislados, este año adquirió pues proporciones de pandemia cuando alrededor de cien millones de personas de todas las nacionalidades votaron por Internet y por teléfono para elegir aquellas que consideraban las siete maravillas del mundo moderno. No más pasado el pico crítico de la enfermedad, la humanidad entró en una fase de recaida con el fenómeno de “las siete maravillas naturales”. Quienes creen en el origen viral de la enfermedad sostienen que se trata de una cepa hasta ahora desconocida, pero seguramente derivada de la cepa original por mutación genética debida a las tristes condiciones ambientales que experimenta el planeta.

Nuestro país no ha sido inmune a la maravillitis y ha surgido un foco infeccioso virulento que está llevando a los pacientes a plantear diversas hipótesis sobre cuáles serían las siete maravillas de Costa Rica. A pesar de que yo combato la mayoría de mis dolencias tomando jugo noni -lo que aumenta notablemente mis defensas- en estos días llegué a sentir síntomas de maravillitis y me dediqué a pensar ya no solo en cuáles serían para mí las siete maravillas modernas, sino también en cuales serían las siete maravillas ticas (sin contar a Maribel Guardia). Entre las primeras incluí: Las Pirámides de Egipto, Machu Picchu. la Gran Muralla China, el Templo de Angkor, la Torre Eiffel, El Taj Majal y una más que ya no recuerdo. Descubrirme como portador del mal me llevó a automedicarme con dosis reforzadas de noni, lo que sin duda me permitió evitar la fase paroxísitica de la enfermedad en la cual uno llega a votar y a delirar creyendo que se trata de la más grande, hermosa y universal manifestación democrática de que se tenga noticia, cuando el caso es que no es lo mismo el acceso a “las urnas” en Africa por ejemplo, que en Europa. ¿Tenemos suficientemente claro que el 80% de la población mundial no tiene acceso a Internet? ¿O que solo el 1% lo tiene en Africa? ¿Y qué pensar del aplastante analfabetismo y las posibilidades reales que tiene una gran parte de la humanidad de siquiera imaginar qué podría ser una maravilla? En cuanto a las maravillas ticas determiné que solo podría alcanzar el número cabalístico de siete haciendo un coctel compuesto de maravillas naturales y de maravillas arquitectónicas. El inventario para mí sería así: El Cerro Chirripó, la Isla del Coco, el Volcán Arenal, El Teatro Nacional, los Canales de Tortuguero, Manuel Antonio, y dejando las hostias en el alambre, la Iglesia colonial de Orosi.... aunque mejor no.... definitivamente mucho mejores son las Esferas de Piedra bruncas. La Casona de Santa Rosa no la tomé en cuenta porque, reconstruida después de que un demente la incendiara, para mí ya no es lo mismo. Tampoco incluí el Monumento Nacional ni el Edificio Metálico porque el primero fue obra francesa y el segundo belga (y que no se me acuse de xenofobia porque por ahí tengo también pasaporte galo). Si bien en algún momento había integrado el Fortín de Heredia, luego lo saqué de la lista porque finalmente no me parece tan maravilloso, aunque los arquitectos del Paseo de las Flores no piensen igual y lo hayan clonado en el mall que diseñaron. Por otro lado me hubiera gustado meter en la lista el Ferrocarril al Atlántico, pero desde que Figuerillos lo cerró (para favorecer al gremio de los transportistas dicen las malas lenguas, pero no me consta) solo es posible repertoriarlo como una maravilla desaparecida. En otro orden de ideas, al TLC no se le podría considerar como la maravilla que algunos pregonan hasta tanto no se vean sus frutos. “Viendo al payaso y soltando la risa” dice la sabiduría popular. Pensando en el desarrollo armónico del país, lo más conveniente y equitativo hubiera sido asignar a cada una de sus siete provincias una maravilla, pero tal vez sea mejor evitar esa idea porque se podría prestar para que ellas quieran incluir a sus respectivos equipos de fútbol en la lista y ya sabemos que ninguno pasa la prueba.

En vista de la fuerza inusitada de esta enfermedad que la clínica contemporanea describe como crónica, mi pronóstico es que en el futuro veremos aún más manifestaciones de la misma, por ejemplo las siete maravillas astronómicas, las siete maravillas animales o minerales; las siete maravillas literarias, cinematográficas o musicales; las siete maravillas femeninas o masculinas; las siete maravillas en malls; las siete maravillas en licores o estupefacientes, las siete maravillas en casos de corrupción, las siete maravillas en listas de siete maravillas... etc, etc.

9 comentarios:

Matilde dijo...

Me gusto mucho tu post! te cuento que aqui en mexico no se contentaron con que Chichen Itza se llevó un nombramiento sino que una de las televisoras locales está promocionando las 13 maravillas mexicanas, ¿que tal? Asi es esta tierra escandalosa y exagerada!
Me gustó el cambio de imagen y la nueva foto te favorece.
Un abrazo!

phiblógsopho dijo...

Quimera: Perdón la digresión, pero me gusta el nuevo diseño del blog. Se ve algo, cómo se dice, cyborg. Pero bien.

Felicidades por el cambio...

Quimera dijo...

Matilde, que gusto tenerte por acá. Así que por allá también atacó la pandemia... pero esa cepa del 13 es rarísima... maravillitis mexicalis. Gracias por la opinión con respecto al nuevo diseño y la foto: Esta fue tomada por mi compañera pero tiene unas cuantas intervenciones mías.

Jethro, muchas gracias por la digresión y la apreciación... me hizo mucha gracia lo de cyborg... también pensé si no se me estaba yendo la mano con ese toque (aunque no pensé en ese concepto específico), pero bueno, conforme avanzaba con el diseño más me gustaba y finalmente así se fue. No sé si reconocés de donde viene la foto del tipo con cubreojos. Si no te cuento que es de una fantástica película que te recomiendo: "La Jetée" de Chris Marker.

Tartaruga dijo...

Ey quime, estos cambios estan muy tuanis!!! Y el texto de la maravillitis ejemplar!!!!! abrazo!

Matilde dijo...

Desde mi limitación te escribo, no llego a entender como sobresale mi pobre interpretación del término karma. Que es lo que te produjo reacción del artículo? Por que no entrar en poémica? por mi parte estoy dispuesta al intercambio sobretodo con personas que tienen algo que aportar-me. Si nos enfocamos en disfrutar de la experiencia puede resultar enriquecedor.
Además Quimera desde mi punto de vista lo importante no es coincidir sino compartir.
Un abrazo.

silvia piranesi dijo...

já! y el Rincón de la Vieja??

:)

wílliam venegas segura dijo...

Què bueno verlo de nuevo en mi blog y con otra sonrisa (otro todo). Ya he leído bastante de sus cosas. Aprecio su trabajo sobre una época que ahora está en el texto sobre García Monge.

Quimera dijo...

Hola Tarta... qué bueno que te han gustado las últimas propuestas. Abrazo.

Matilde: Coincido contigo en que hay que saber disfrutar de toda experiencia y que se trata de compartir. No coincido en lo que te hace escribir que lo haces desde la limitación, porque sueles ver mucho más allá que el común de los mortales. Con respecto al concepto de karma (ese era precisamente el punto al que me refería), pues a mí me enseñaron que se trata simplemente de la ley de la causa y el efecto, cosa que es posible constatar a cada momento. Abrazo.

Silvia... me la pones demasiado fácil para hacer un chiste medio pasado... pero no cederé a la tentación...jaja...

William, me alegra tenerlo por acá y saber que al menos esa parte de lo que hago es digna de su aprecio. Muchas gracias.

laricp dijo...

Hola:
Te saludo y te felicito por tu blog. Y de paso te mando un enlace al mío por si quieres ojearlo.

Saludos: Cas_orla

Para ti desde Granada:
http://laricp-desdegranada.blogspot.com/

Tus últimos días en Granada:
http://laricp-casorla.blogspot.com/