27.2.07

Inconciencia e imaginación

A los seres vivos les son dados, en el transcurso de sus vidas, dos instrumentos para enfrentar el problema de la muerte: los humanos contamos con la imaginación (fe, arte, etc.) y todas las demás criaturas dispondrían de la inconciencia (suponemos de forma algo precipitada). En problemas estará quien siendo lúcido no escuche la voz de su imaginario o al menos el de otros. Esos por lo general recurren a algún tipo de tóxico que les haga perder conciencia, la rotunda conciencia de su propia desaparición.

4 comentarios:

Julia Ardón dijo...

imagino en qué estabas pensando cuando escribiste esto.
;)

Jethro Masís dijo...

¿Y qué sucede con los artistas imaginativos hiper creativos que también han recurrido a los tóxicos?

Saludos.

Quimera dijo...

Buena pregunta Jethro. No tengo respuestas definitivas, pero me imagino que muchos recurren a ellos con la idea de abrir aún más "las puertas de la percepción" y otros porque no soportan el peso de su propio imaginario. Evidentemente la imaginación puede jugar en un sentido como en otro y llevarlos a un callejón sin salida. Además, siempre hay excepciones para todo.

Cata dijo...

Hm. Interesante tu texto. Me puso a pensar...está bueno para tema de disertación.....